
La realidad es la que es, pero cómo la percibimos y la interpretamos depende de cada uno de nosotros. Y, aunque no es fácil encontrar flores en el estercolero, si nos lo proponemos, lo podemos conseguir para disfrutar con su belleza. Os deseo, con este poema, una semana placentera.
El Nirvana místico
surge seductor
abrazándonos de paz,
con formas y colores,
el desgarrado corazón.
Las gafas místicas,
propias de mirar
entornos con amplitud,
abren universos
en los muros del absurdo.
Poema LI “Mística mundana”
© César Sobrón








