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Ha nacido una nueva obra

En un rincón del desván, donde se acumula el olvido, había un gran baúl de nogal forrado con tiras de cuero negro, reforzadas con tachuelas de latón dorado, cubierto de telarañas y polvo, medio oculto por una enorme cantidad de trastos abandonados. Un baúl tan pesado que parecía clavado en el suelo.

Un caserón entre cipreses

 © César Sobrón

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El premio

Fragmento (Relatos impresionistas)

«…

  Los árboles, mecidos por los vientos que traen las conversaciones de los estudiantes, mientras salen a fumar o a descansar un rato, a la puerta de la biblioteca, silencian las partes más interesantes. Es divertido escuchar a retazos. Queda a la imaginación de cada cual la reconstrucción de lo que falta en los diálogos y discursos. Se nota su nerviosismo ante los exámenes, sienten miedo a no saber y fracasar, con cada dato nuevo han de recomponer todo su ser. El proceso de aprendizaje es intenso, más si se contamina con el movimiento emocional provocado por las hormonas y, si a todo ello unimos que es primavera, queda descrita la escena, aunque los árboles me la ocultaran. Con el eco de sus voces me han llegado a la memoria mis tiempos de universidad, tiempos en los que todo era tan eterno como lo que tardara en llegar un dato nuevo que cuestionara todo lo conocido hasta el momento. Saltar de sorpresa en sorpresa, de miedo en miedo a no dar nunca la talla; tiempos en los que la consciencia de la ignorancia crecía aún a mayor ritmo que la adquisición de conocimientos. Tiempos para el anclaje de los mitos en el pensamiento que nos ayudaran a superar el pánico que nos producía el caos en la ignorancia. Una ignorancia controlada con los mitos que el entorno nos ofrece. Y mi entorno eran los libros, la biblioteca del abuelo, con las paredes llenas de universos. Universos llenos de vida, personajes habitando el interior de las páginas. La emoción de ascender, trepando las estanterías hasta los lugares más recónditos donde estaban los libros ocultos, los libros prohibidos. Con ellos comprobaba la profundidad de mi ignorancia, por más que leía no me enteraba de nada, me faltaban muchos datos para poder comprender y asimilar los discursos de sus palabras…»

            © César Sobrón

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La feria de abril

Ilustración: Carmen Reina

 

Agua, agua y más agua.
Por todas partes lluvia.
Agua por todas las partes.
Agua por todas las calles.

 

                                                      © César Sobrón

                     Fragmento  del   cuento nº 1 de Siete cuentos en verso

                                                            para los niños sin cuento 

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Misterio

Misterio, el de la paz

                 armónica que emana

                                       la belleza.

Misterio, el de la belleza

                  pacífica que suda

                              la armonía.

¿Misterio? El de la armonía

                       bella que regala

                                     la paz.

Mística mundana”

Poema XV

© César Sobrón 2006

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Una pincelada de un fragmento impresionista

             Cómo duele esta España cazurra, embadurnada de envidias y odios, está dispuesta a sacarse los ojos, antes que ver la realidad que surja, para sacar el mayor beneficio colectivo. Hay que asumir que somos un también, que tenemos un cerebro afectivo, al que conviene darle de comer algo de calor, con mucho cariño. Abrir la posibilidad de ser. Ser un ser con utilidad social, seres con respeto y amabilidad que, sin renunciar a ningún esfuerzo, luchan por una mejor realidad.

Fragmento de «Lápida» 

                     © "Relatos impresionistas"

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La utopía realizable

                               Cómo acusar de quimera

                               la vida real que revolotea

                                                en nuestros labios

                                                en nuestras manos

                                                en nuestros pies descalzos.

                               Cómo tachar de imposible

                                            la evidencia.

                                                          Poema IX

                                 «En la fusión de dos mundos impares»

                                                   © César Sobrón

                                             

         

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Miguel de Cerbantes

Pista 1


Hoy, hace unos cuantos años, nació Miguel de Cerbantes y Cortinas, que con el tiempo se transformaría en Miguel de Cerbantes Saavedra. Murió su carne. Quedó su alma impregnando todas las obras que escribió, en especial en su última obra, Los trabajos de Persiles y Sigismunda. Nunca me cansaré, por todo lo que he aprendido con él, de felicitar su nacimiento.

Aquí os propongo un par de poemas, uno cantado y otro escrito, para gozar con vosotros, amigos lectores, con su nacimiento.

Vaticano, Lepanto y otras batallas 22-28 años

Huyendo
del patíbulo,

a
Roma llegó Miguel.

El
cardenal Acuaviva

le
otorgó la gran merced

de andar por el Vaticano.

Así,
poder conocer

la
novedad de las artes

atesoradas
en él.

Se
alistó, como soldado,

al ejército después

para
luchar contra el turco.

El
esquife del bajel

fue
su puesto en la batalla.

Atacado
por las fiebres,

deseoso de vencer,

en
la proa cayó herido,

a
punto de fenecer

por un par de arcabuzazos

que le rasgaron la piel.

A bordo de la Marquesa

luchó
por su rey y su fe,

Allí
mostró su valía.

Allí cumplió su papel.

Satisfecho, en Mesina,

se curaron sus heridas.

Cicatrices
en el pecho

y
con su brazo maltrecho,

continuó
batallando,

orgulloso
y mutilado

hasta que pudo lograr

título de capitán.

Miguel de Cerbantes. Su vida en canto (fragmento)

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Las vidas que construimos

Puede
que la vida sea…

                         una broma,

                                         un valle de lágrimas,

                                          un monte de lástima,

                      una coma,

                                    un punto y seguido

                                  o un punto final.

Pero
los instantes construyen,

                                                   con palabras, las historias…

                                                         los recuerdos que cimentan

                                             la memoria colectiva.

           Poema IX         Hacia dentro

© César Sobrón