Publicado el Deja un comentario

Dudas

Un dato sorprendente,

inesperado,

puede penetrar

hasta los fundamentos

de las creencias y agrietarlas.

Grietas abiertas

dispuestas a cobijar

la naciente duda.

Poema X

La duda invita

a mirar entre las sombras.

Sombras de mitos y leyendas

se incrustan en las miradas

y contaminan los paisajes.

Paisajes sorprendentes

atrapan la atención.

Atención analítica,

y estalla la duda.

Poema XXXIII

«Abstractos» © César Sobrón

Publicado el Deja un comentario

… pero todos los días amanece

(aunque a veces parezca que amanece por occidente)

Los pasteles pintándose
en el horizonte
a la caricia de los rayos del sol.
Los matices de color mutante
surcados por las aves en vuelo libre.
De la noche oscura
a la luz brillante
Todo un amanecer místico,
un momento eterno y trascendente
preludio de un día vibrante.

Poema VIII «Mística mundana»

© César Sobrón

Publicado el 1 comentario

Corazones de sólidos latidos

Mientras haya un corazón,

un solo corazón sobre la tierra

capaz de latir con toda la fuerza,

con el ímpetu necesario,

con el ritmo pertinente,

habrá esperanza.

Mientras haya una palabra,

una sola palabra en la boca

capaz de provocar la risa boba,

de escupir la ira acumulada,

de regalar la paz presentida,

habrá esperanza.

Mientras haya un hombre,

un solo hombre entre la multitud,

capaz de fabricar su futuro,

de afirmar su actitud

de crear su mundo

habrá esperanza.

“Ferraz, 1” Poema XXIX

©  César Sobrón

Publicado el 3 comentarios

Homenaje a Miguel de Cerbantes

Música y voz: Pablo G. Suárez

Cautiverio 28 – 33 años

Una terrible tormenta
en el golfo de León
introdujo la tragedia,
rompió la formación
de la flota comercial /5
y quedó sola la Sol.
Frente a la costa de Rosas
el turco los apresó
y de capitán a esclavo,
en un momento, pasó. / 10

Las cartas que poseía
de alta recomendación
firmadas por Juan de Austria
aumentaron el valor
a pagar, por su rescate. /15
Nació el tiempo de dolor.

Miguel redactaba cartas,
para poder subsistir,
a los cautivos novatos;
no sabían escribir. /20
Cartas cargadas de llanto.
Cartas para transmitir
el dolor de ser esclavo
y, así, poder conseguir
el dinero del rescate /25

Rodrigo y Miguel sabían
que no podían pagar
los escudos requeridos
y comprar su libertad.
Prepararon una fuga /30
pero les salió muy mal.
Quedaron abandonados,
tuvieron que regresar
a los baños más oscuros,
con grilletes, además, /35
atados de pies y manos.

Pensaron cambiar de plan.
Decidieron liberar
a Rodrigo, con los bienes
del entorno familiar, /40
conseguir un barco fletar
donde poder escapar
Miguel y unos cuantos más,
escondidos en la cueva,
esperaban la galera, /45
ansiosos por embarcar.
Apareció la traición.
Les delató «el dorador.»

La tercera tentativa
fue en osadía creciente. /50
Su gran plan era el siguiente:
Enviar una misiva
para Martín de Córdoba,
regente militar de Orán,
con un moro de confianza/55
muy leal y muy prudente,
albergando la esperanza,
con los planes de un ataque
sorprendente sobre Argel
que liberara a Cerbantes/ 60
y a los cautivos con él.
Mas el moro fue apresado.
Por lo escrito en el papel,
condenado y empalado.

El cuarto intento de fuga /65
fue el más sofisticado
sin abandonar su lucha
hasta verse liberado,
con el renegado Exarque
consigue /una fragata /70
para que en ella embarquen
sesenta / esclavizados.
Blanco de Paz los delata.
Cuando Azán Bajá dicta
sentencia a ser empalado, /75
a quien, a Miguel, reciba
y proteja /en su casa,
por su voluntad se entrega.
La responsabilidad
asume toda/ entera /80
se sentía capitán
en una siniestra guerra,
guerra por la libertad.

Por su gran sinceridad
Por su firme valentía /85
Por su gran sabiduría
Por su alta calidad
Azán le mantuvo vivo;
muy cargado de cadenas,
para evitar los problemas/ 90
que le daba tal cautivo
de nobleza y dignidad.
Parecía protegido
por la gran divinidad
y mejor no importunar / 95
a la corte celestial.

En el último momento,
embarcado en la galera
con grilletes y cadenas,
terminaron los tormentos. /100
El trinitario, Juan Gil,
pagó quinientos ducados,
ni /uno fue perdonado,
y libre pudo salir.

Tras recabar documentos /105
para poder protegerse
de ataques sin fundamento
y conseguir defenderse
del fraile Blanco de Paz,
ante cualquier tribunal/110
rumbo a la patria embarcó.

En Denia, tierra tocó.
Con granada libertad,
sentía más bello el sol.
Más alta felicidad./115
Más intensa su pasión.
Más profunda su esperanza
de una vida mejor.


Miguel de Cerbantes. Su vida en canto (fragmento)

©  César Sobrón