
A veces lo más sencillo es lo que mayor satisfacción vital genera, un paseo acompañado, un plática sosegada o, simplemente, el silencio. Os deseo con este poema una vuelta de vacaciones con muchas ganas de afrontar la nueva etapa.
A veces, la felicidad asoma
durante un paseo a dúo,
con un intenso diálogo
de denso silencio confiado.
Compartir el espacio,
participar en el escenario
del inmenso teatro cotidiano.
Disfrutar con cada instante,
con cada mirada,
con cada abrazo,
con cada palabra.
Amar a cuantos nos rodean
respetando su universo.
«Otredad»
© César Sobrón
