
Con este poema os deseo una semana abierta al deleite personal, con vuestros actos cotidianos.
Cada día amanece
nuevo.
Cada ser nace
distinto.
Cada tierra atesora
sus costumbres.
Cada habla desvela
un alma.
Cada sonrisa siembra
una esperanza.
Por lo tanto, sonriamos
cada día
a pesar de las batallas.
Poema XXII «Las partes de un todo»
© César Sobrón

