
Mimar el amor: esa energía creativa que rezuma de nuestro interior para vincularnos a los demás de la forma más creativa, hay que cuidarla para disfrutar de una gran satisfacción vital. Os deseo con este poema una semana muy amorosa.
Gozar del amor maduro,
compartir, con la experiencia
adquirida, con paciencia,
el gran cesto de los frutos
regalados por la vida
cargada de sorpresas.
Superar las horas negras
por la dignidad herida
con reproches y silencios,
que maltratan el amor,
congelan el corazón
y alimentan los desprecios.
Sean las caricias tiernas,
el respeto nutritivo,
el gran beso positivo,
y las palabras sinceras,
la autopista placentera
de felicidad eterna.
«Epitalamios»
© César Sobrón




