
Con este poema os deseo una semana muy amorosa.
Cuando seres, compatibles,
alían su voluntad,
todo se vuelve posible.
Cuando el respeto protege
al hombre de vanidad,
amor eterno, emerge,
clarifica la razón
y descubre la verdad
que anida en el corazón.
Juntos tejen el futuro,
la vida con calidad.
La sonrisa como escudo,
la palabra como espada,
filo de sinceridad.
La complicidad creada
al calor y la ternura
de la mullida almohada.
Porque el amor crea y muda,
en las horas más amargas,
el dolor en esperanzas,
por amor es la alianza,
por la libertad del alma, la batalla cotidiana.
Dos seres fundidos y fusionados, para siempre jamás.
«Epitalamios»
© César Sobrón
