
Hay enfermedades tan terribles que es comprensible que nos asusten. Ir perdiendo la esencia con los recuerdos. Ir cayendo en el olvido profundo acongoja. Sólo quedan los afectos.
Os deseo con este poema una semana divertida.
Una bola de olvido
rae los recuerdos.
Rodín ausente,
se diluye el pensamiento
en la inercia de las rutinas
que consumen los momentos
de la consciencia digna.
Poema XIII “Paisajes mentales”
© César Sobrón
