
Tal vez sea un bien escaso en esta dinámica de violencias envolventes, donde la mentira, el insulto y el atropello predominan. La justicia al servicio del poder y del dinero. Las leyes, papel mojado por intereses corruptos… No queda otra que buscar el amor y ponerlo en movimiento para salvarnos del infierno. Os deseo, con este poema, que encontréis el amor algún día de esta semana.
El amor que crea entre los seres.
El amor que nos hace universales.
El amor que engulle vanidades.
El amor que todo lo tiñe de verde.
El amor que dibuja sonrisas en la mente.
El amor es lo que cuenta
El amor es lo que vale.
El amor:
La mística activa
entre mortales.
Poema LXVIII “Mística mundana”
© César Sobrón

