
La realidad está ahí, ante nuestros ojos, cómo la percibe cada quien marca la diferencia. La cultura recibida, la capacidad de percepción, las creencias, los intereses… Todo ello junto y más hace que, para cada quien, la realidad sea totalmente diferente y, para imponer los criterios, se pueda llegar a las violencias.
Supón, si quieres,
de sílice horneada, la verdad.
En las aristas de los límites
convergentes estallará,
lo invisible, en arcoiris.
Cada retina,
según su posición,
pintará de su color
lo contemplado.
Poema XXI «Pretextos»
© César Sobrón
