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Eternidad compartida


Todo lo que empieza, acaba. Nacemos y morimos. Llegan las ausencias. Duele el alma.

Cuando la tristeza y la angustia
aprietan los corazones
atenazados por la ausencia,
desde la memoria
llega un recuerdo,
una imagen,
una voz llena de calma y sabiduría.

Nos besa muy suave
Y nos alivia.

Poema XIX
“Paisajes mentales”

© César Sobrón