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Como abejas laboriosas


Fecundar el entorno con cada acción insignificante. Colaborar con lo mejor de cada cual. Cumplir con nuestra responsabilidad para beneficio colectivo. En definitiva, ser como abejas solidarias para endulzarnos la vida.
Os deseo con este poema una dulce semana.

Hay vida más allá

de la arrogante humanidad.

Vida que nos mantiene vivos.

Vida que nos alimenta.

Una otredad diminuta

que fecunda las flores

que fabrican los frutos,

que nos endulza la vida.

Abejas laboriosas zumban

en el aire, de la flor a la colmena,

de la colmena a la flor

en incesante carrera.

Un universo de minúscula

grandeza pasa desapercibido

a los sordos ojos de la humanidad.

«Otredad»
© César Sobrón