
La intuición supera a la razón. Y hay veces que es cuestión de escucharla atentamente y actuar en consecuencia, con valentía y decisión para alcanzar los objetivos vitales propuestos. Os deseo con este poema una semana muy satisfactoria.
Salvar el abismo sembrado
entre el deseo y el acto,
de un impulso,
en un salto,
es un riesgo;
en dos saltos,
un suicidio:
un eterno renunciar
a la sonrisa clara,
a la facultad de crear.
Poema L «Desde los labios»
© César Sobrón
