
Fotografía: Nuire Sobrón
A veces, pequeños momentos de la vida son tan sublimes que entramos en éxtasis, adquirimos una nueva dimensión, desde donde podemos percibir la existencia con otra perspectiva. Os deseo para esta semana alguno de esos momentos maravillosos con este par de poemas.
Éxtasis sublime.
Nirvana etéreo.
Dulce fusión, eterna,
entre el acto consumado
y el deseo consumido.
Peldaños que nos alejan
de los íntimos infiernos.
Remanso que nos serena
ante próximos sueños.
Poema XVII
El éxtasis al fundirse
el yo en el universo a través
de la fragancia del jazmín,
de un chuletón flambé,
de un amanecer añil,
de una sonata con rabel.
El éxtasis mundano
con la armonía de un cuadro.
El éxtasis humano
con el calor de un abrazo
profundo y sincero.
Poema XXVI
“Mística mundana”
© César Sobrón

