
Vivimos tiempos de individualismo arrogante, invadidos por la soledad, sin tener en cuenta el valor del otro que nos observa. Tal vez, si le tuviésemos en cuenta, la soledad tendería a diluirse. Os deseo, con este poema, una semana muy bien acompañada.
El otro existe
aunque cerremos los ojos,
aunque tapemos los oídos,
aunque crucemos los brazos,
aunque le demos la espalda,
el otro nos observa
con lágrimas en sus ojos,
con sus brazos abiertos,
mirándonos cara a cara.
Poema XXVIII “Otredad”
© César Sobrón

