
Mientras que con la colaboración respetuosa y eficaz, todos ganamos. Con la competencia, al límite de la ética, unos pocos se benefician del triunfo y la mayoría pierden en el juego. La colaboración potencia la empatía; la competición, la arrogancia. Os deseo una semana agradable.
102.
Bajo la filosofía del «también», el individuo, acorde a sus capacidades, puede colaborar en todo y siempre.
103.
Bajo la filosofía del «ganador», el individuo sólo consigue su objetivo en un campo concreto y de forma ocasional.
104.
Competir o colaborar. ¿Cuál de las dos filosofías garantizaría una mayor armonía social?
«Ecos y dudas»
© César Sobrón
