
Nunca llueve a gusto de todos, y sin embargo, para que el fruto germine y florezca el agua es imprescindible. De la misma forma, la duda y los problemas cotidianos que nos llueven, posibilitan el florecimiento de las soluciones, dejando al descubierto nuestras capacidades. Con este poema, os deseo a todos una semana muy agradable.
Bajo las nubes,
las vidas fluyen,
cada cual, con su afán.
Bajo las nubes.
Bajo las dudas,
el sol no deslumbra,
se diluyen las verdades
eternas y absolutas.
Bajo las nubes suaves,
se esfuman las sombras,
asoma la esperanza
de que llueva, bienestar,
para todo ser viviente.
Bajo las nubes madre,
preñadas de lluvia fina,
los campos sonríen,
los campesinos, descansan.
“Nubes y claros”
© César Sobrón

Precioso!!! Gracias