
Fotografía: Ieni Heras
La vida nos da sorpresas por mucho que queramos controlarla con programas, protocolos y rutinas. Afortunadamente, la vida nos da sorpresas.
De repente, entre rutinas
irrumpe la sorpresa,
el acto inesperado
que abre oídos, olfato,
nos dilata las pupilas,
acelera el corazón,
diluye certezas.
De pronto, el yo
se desconcierta
removido por el asombro.
Poema IX «Paisajes mentales»
© César Sobrón
