
Con estas tres crisálidas os deseo una semana muy placentera, y no digo más para no ser pesado.
LXXXIII
En el susurro
de la voz sabia nace
el amor puro.
LXXXVIII
Armonicemos
los cuerpos y las mentes.
Así, crecemos.
CCXX
Hoy amanece.
El sol enciende verdes.
Los sueños crecen.
«Crisálidas»
© César Sobrón
