
El tiempo pasa y pasamos en el tiempo. Y mientras pasamos, vivimos. Disfrutar del tiempo con calidad e intensidad es una sabia elección. Os deseo, con este poema, una semana deliciosa.
Llueven los segundos
sobre las pieles
curtidas o imberbes.
Agua de vida cotidiana
que nos fluye la existencia
a rachas
hasta desembocarla.
Nos surcan los años
las arrugas de la frente,
las curvas de la espalda.
Agua siempre pasada,
mojada siempre…
y fresca cada mañana.
Poema XXIII «Hacia dentro»
© César Sobrón

Qué bonito!!